LUCHA CONTRA EL TERRORISMO EN EL PERÚ: Los Muertos de ‘Artemio’
21 de setiembre de 2010. Dos choferes de camiones cisternas que se dirigían a Pucallpa fueron asesinados a quemarropa en un restaurante ubicado en el kilómetro 68 de la carretera Huánuco-Tingo María., en el Valle del Huallaga. La Policía informó que el camarada ‘Artemio’ los mandó matar porque pensó que ambos eran “colaboradores” de las fuerzas del orden que habían brindado información sobre su paradero en el Huallaga.
El prontuario homicida del último líder histórico de Sendero Luminoso que ahora propone una "tregua" para solucionar conflicto armado en el Huallaga. 500 atentados y 1,000 muertos en el Valle del Huallaga.
Las reacciones a la entrevista que el camarada ‘Artemio’, último líder histórico de Sendero Luminoso y cabecilla del Comité Regional del Huallaga, concedió desde la clandestinidad a IDL-Reporteros, tuvieron el efecto de una molotov que remeció aún más al fenecido gabinete Lerner, la semana pasada.
Desde algún lugar del Valle del Huallaga, en el departamento de Huánuco, el terrorista propuso establecer una tregua militar, sin ataques y con negociación política previa a la desmovilización y entrega de armas de su banda terrorista. “¿Por qué no se puede dialogar”, se preguntó ‘Artemio’.
El entonces ministro de Justicia, Francisco Eguiguren, no tardó en responder y opinó que la propuesta del senderista podía ser evaluada porque lo que se busca, dijo, es “restablecer la paz en todo el territorio nacional”.
Las declaraciones de Eguiguren, sin embargo, lo enfrentaron con el todavía titular del Interior, Óscar Valdés, con quien ya había colisionado por la detención del dirigente cajamarquino Wilfredo Saavedra, y gatillaron, a la postre, su salida del gabinete.
Con Valdés como Premier, la posición del Ejecutivo en el caso ‘Artemio’ quedó clara. “El Estado no negocia con terroristas. Los captura e interna en prisión”, zanjó el flamante presidente del Consejo de Ministros, el domingo último.
Una fuente cercana a Valdés indicó que el Premier ha estudiado con detenimiento el expediente policial de ‘Artemio’ y ha entregado copias al presidente Ollanta Humala y a su asesor en temas de defensa, coronel EP (r) Adrián Villafuerte. El documento, al cual accedió CARETAS, revela por qué el gobierno no pretende negociar con el último líder histórico de Sendero.
Los terroristas suelen colocar junto a sus víctimas carteles que señalan: “Muerte a los traidores, perros y soplones”.
SANGRE Y DOLOR EN EL HUALLAGA
El verdadero nombre de ‘Artemio’ es José Flores Hala, de 50 años, natural de Camaná, Arequipa. En la entrevista con IDL-Reporteros, se mostró didáctico y sosegado, como un maestro de escuela, pero su expediente de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) lo pinta como un terrorista desalmado y asesino a sangre fría.
‘Artemio’ opera desde hace 25 años en el Huallaga y es responsable, según la Dircote, de más de 500 acciones terroristas y 1,000 muertos, entre policías, militares y civiles. Sus blancos, a lo largo de dos décadas, han sido comisarías, bases castrenses y campamentos del Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos de Coca (CORAH).
Un capítulo escalofriante corresponde a los asesinatos selectivos de todo aquel que ‘Artemio’ consideraba un ‘soplón’ de las fuerzas del orden. La Dircote sostiene que, solo en los últimos 5 años, ‘Artemio’ mandó asesinar a 50 personas, entre senderistas, transportistas, narcotraficantes, hombres y mujeres, que él sospechaba colaboraban con la Policía.
El 5 de mayo de 2009, por ejemplo, una columna de senderista asesinó a balazos a Valentina Carrión Ventura (25), en el caserío de Huiracocha, al sur de Aucayacu. Carrión llevaba 9 meses de embarazo. Fue acusada por el prófugo terrorista de ser una “traidora y soplona de la Policía”.
La Dircote asegura también que en algunas zonas del Huallaga, como Yanajanca, ‘Artemio’ ha sembrado minas hechas a base de anfo y clavos para mutilar a los trabajadores del CORAH. En julio del año pasado, el Departamento de Estado de EE.UU. lo colocó en su lista de los terroristas más buscados del mundo y ofreció US$ 5 millones por información que lleve a su captura.
“Aún hay personas que buscan a sus familiares muertos a manos de ‘Artemio’ en el Huallaga. A los ashánincas, por ejemplo, los mató a machetazos porque los consideraba una clase inferior”, recuerda el experto de InfoRegión, Rubén Vargas. “¿Y ahora ese criminal que causó muerte y dolor pretende que negociemos su rendición? Eso ofende”.