la vida no tiene precio

PERÚ: Esclavas de Oro

Publicado: 2012-03-24

Operativo policial y fiscal en un prostibar en “Lamal”, en el kilómetro 92 de la carretera Interoceánica.

La otra explotación de la minería ilegal en Madre de Dios: las jóvenes y menores de edad atrapadas en las mafias de trata.

 Stefany (18) y Alejandra (19) fueron las últimas dos jóvenes rescatadas de los prostíbulos de los campamentos mineros de Madre de Dios antes del inicio del paro contra los 5 decretos legislativos que penalizan la minería ilegal.

 Estas dos chicas de Chincha fueron engañadas con una falsa oferta de trabajo como meseras en Puerto Maldonado, según relata una nota de la fiscalía de Madre de Dios fechada el pasado 24 de febrero. Su destino final fue otro: trabajar en régimen de esclavitud en uno de los locales que administra en el campamento Delta 1 la cadena de prostíbulos “Miss Sagitario”, una de las cabezas visibles de un negocio que brilla tanto o más que el oro en los lavaderos ilegales.

 Sin documentos ni celulares, sin dinero y encerradas en el local junto a decenas de jóvenes, Stefany y Alejandra se negaron a tener sexo con los clientes, pero tras más de una semana de cautiverio el hambre finalmente pudo más. Miss Sagitario ofrece 2x1: las chicas son un regalo por el consumo de alcohol. Por cada botella de whisky, que en los burdeles puede llegar a costar 500 soles, el “cliente” puede “fichar” con la chica que le acompaña en apestosos y minúsculos cuartos de plástico. El primer día que una de ellas fue violada, relató que la obligaron a beber tanto alcohol que no recuerda el número de hombres que la vejó.

 La rutina de los prostibares es lo más parecido al infierno en la tierra. Trabajan de 7 de la noche a 7 de la mañana sin descanso y no pueden salir a la calle, bajo multa de 200 soles y amenazas de palizas y violaciones. Ante la escasez de condones, los embarazos se solucionan con sobredosis de estrógenos comprados en boticas informales. Pastillas que no impiden el contagio de la sífilis o el VIH/Sida, que tienen una prevalencia superior a la media nacional, según confirma a CARETAS Marcia Cáceres, responsable del centro de salud de Mazuko, capital del Distrito de Inambari.

 Tras un mes de vivir en estas condiciones, por fin la dueña les dio a Stefany y Alejandra un primer pago de 20 soles y les permitió salir por primera vez del prostibar. Por aquel entonces ya habían saldado con su esclavitud “la inversión” de los tratantes para llevarlas hasta Delta 1. Con este mísero pago, llamaron a sus familias y encontraron un escondite. Sus padres, desesperados, se contactaron con la Asociación Huarayo, que regenta el único albergue de Madre de Dios que cobija a víctimas de trata de personas.

 EL PRECIO DE LA LIBERTAD

Dos mil soles es el precio que Huarayo denuncia haber invertido para poder rescatarlas en febrero. Óscar Guadalupe, fundador de esta asociación junto a su esposa Ana Hurtado, revela a CARETAS que en las intervenciones para rescatar víctimas deben cubrir el costo de la gasolina y los viáticos de la fiscalía y la policía, que carecen del presupuesto necesario.

 Mientras desde el 18 de enero de 2011, al amparo del decreto de urgencia 012-2010, se inició un operativo sin precedentes para destruir las dragas que envenenan los ríos, poco se ha avanzado contra las mafias de trata de personas que se alimentan perversamente de esta economía negra.

 “La corrupción nos ha invadido y la trata se ha convertido en parte del paisaje”, denuncia Óscar Guadalupe, refugiado en Puerto Maldonado. Ante cada paro minero debe abandonar su albergue en Mazuko por las amenazas de muerte. Sólo en 2011, Huarayo, que cuenta con el apoyo de la ONG belga Tierra de Hombres, ha contabilizado 153 bares nuevos en los 37 asentamientos mineros ilegales situados en la zona de amortiguamiento de la reserva de Tambopata, conocida como “La Pampa” y que se extiende en la margen izquierda de la Interoceánica. En total, suman 420 prostíbulos, donde según la PNP y la Fiscalía son explotadas más de mil menores de edad.

 Solo en 2011, Huarayo ha albergado 110 víctimas de trata, el 60% menores. Todas fueron derivadas al refugio por la fiscalía. Sin embargo, según informa esta asociación, sólo un caso ha sido denunciado.

 El presidente de la Junta Superior de Fiscales de Madre de Dios, Pedro Washington Luza Chullo, justifica la escasez de casos judicializados por las dificultades para ingresar en los campamentos. “Cuando se quiere hacer un operativo, apenas llegamos a la carretera las mafias avisan a los prostíbulos por teléfono satelital y los operativos fallan”, lamenta.

 EL LAVADO DE LA TRATA

Las redes de trata de Madre de Dios involucran a los propietarios de los prostibares, normalmente clanes familiares, pero también a agencias de empleo de Lima y regiones como Cusco y Puno, informa a CARETAS el nuevo jefe de la División contra la Trata de Personas (Divintrap), el Coronel PNP Eduardo Vergaray, quien considera vital perseguir el lavado de activos de estas organizaciones.

 Esta división especializada tiene en la mira a más de una decena de mafias que según información de inteligencia se lucran de la trata de personas en los campamentos. Miss Sagitario y California son dos de estas cadenas, con tentáculos que salpican la Interoceánica desde el kilómetro 93. En el kilómetro 105 existe un control policial de carretera que supuestamente vigila que no entren insumos químicos ni maquinaria. Sin embargo, el transporte de menores de edad con destino a los prostíbulos parece invisible.

 El propio jefe de la Divintrap, que cuenta con 48 efectivos especializados en Lima, no oculta su indignación. “¿Cómo es posible la trata de personas en estos lugares cuando en muchos casos hay unidades policiales cerca?”, se pregunta abiertamente.

 A pesar de la promulgación en enero de 2007 de la Ley contra la Trata de Personas, esta actividad se ha recrudecido en el país. En octubre de 2011, ante las recomendaciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos, se aprobó por primera vez un Plan de Acción contra la Trata de Personas que, sin embargo, nació sin presupuesto suficiente, según denunció CHS Alternativo.

 De acuerdo al Registro Estadístico del Delito de Trata de Personas y Afines (RETA-PNP), en 2011 se contabilizaron 199 casos a nivel nacional que representan a 700 personas agraviadas, por los cuales fueron investigadas 366 personas, pero no se detuvo ni se procesó a ninguna de ellas. Hasta febrero de este año, cuando el RETA se desactivó porque la Divintrap no pagó los S/.600 anuales que cuesta este sistema en red, fueron registrados 15 casos. Y ninguno provenía de Madre de Dios. (CARETAS:Beatriz Jiménez)


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